Valle Hermoso. Pescando en el Paraiso Blanco

Que lleva al ser... y en esencia al mosquero, a buscar sus propios limites?.
Hablar de una jornada tranquila de arroyos....un río de primavera, tal vez un otoño entre hojas pardas, quizás sea el contraste del paisaje del Octubre en el Valle Hermoso.
Podríamos atrevernos en imaginar una salida de pesca a un río, a un arroyo con una capa fina de nieve, y hasta nevizcando.


El temple y la determinación de Daniel y Ticiano Maniero, Federico Huajardo y Raúl Iturbe, sumado a su gran espíritu mosquero y su experiencia en este tipo de expediciones técnicas, nos brindaron una experiencia visual extraordinaria, y un panorama de la pesca a puertas del inicio de temporada a una altura de 3000 m.s.n.m., cuando se pusieron blancos de nieve...pescando el Valle Hermoso.

La aventura outfitter comienza el Sábado 3 de octubre a las 9 de las mañana. Un corto viaje finaliza en la llegada al valle 12:30 a.m.

Como tradición heráldica se interpuso, el obligado asado de bienvenida. Siempre abundante y generoso de vinos. Bienvenida al paraíso gélido, que los envolvía. Los llenaba de vientos helados. Les colmaba de poemas la mirada. Y estaba enfrente de ellos..ahí ...a su alcance. Se pertenecían.

Donde la vista se posaba, blanco de nieve, invadía y reflejaba el iris artificial de las antiparras tornazules. Un promedio de 1m a lo profundo.



Con los espíritus llenos de obras de arte regaladas por nuestro natural domo, y con los estómagos en igual estado, emprendieron la primera excursión de la expedición...el helado Río Tordillo y El Cobre.
Las líneas de flote eran casi de hielo...pero sin dificultad las ninfas recogían los frutos salmónidos de sus aguas.

La técnica obligada...up stream, deriva natural, a caña alzada. Las varas #4 se arqueaban y los tippets 4x de sus leaderes desafiaban la física. Las truchas Arco Iris mostraban salud, vitalidad y pelea en cada fibra, en cada escama de sus 800 gramos promediados.

Horas mas tarde, un temporal los dejaría guarecidos y en las carpas por largas horas. Nuestro refugio, harían hogar de largas horas de espera, charla de amigos, y de aventuras nuevas. El letargo obligado hasta el día martes.

Ese amanecer del martes, con las fuerzas cobradas por las horas de descanso, emprendieron camino exploratorio planificado. Con skies Snowboards y moto... rumbo a La Boca de la Laguna del Valle Hermoso. Determinación obligada dado que era a ese momento, la única parte que estaba descongelada, mientras que el resto del espejo estaba colmado de hielo.

El clima variaba temperamentalmente, típico comportamiento de la alta montaña. Las amplitudes del día rondaban, el promedio de los -20º C (bajo cero) a 14 º C. Este entorno térmico, les producía una movilidad obligada de los ritmos biológicos, las previciones del caso y sobre todo del bivack apto para cualquier implicancia. Convirtiendo a la jornada de pesca, en escasos minutos donde, la temperatura ponía condición de vida a la actividad salmónida.

Los traslados por mas mínimos que fueran, requerían equipo especializado de trakking en nieve y ascenso. La piel de foca para el mismo, fue recurso indispensable.

Las jornadas fueron maravillosas...cortas pero quizás... la trucha en sí haya sido lo menos importante.

La laguna les dió su vientre gélido, y sus hijos de escamas... respondieron a los Shooting terminados en streamers. Las varas #4 fueron arqueadas varias veces por aguerridas Arco Iris y Marrones. Las más grandes de la expedición salió de la Laguna. Haciendo pico de gramos, en los 2 kilos.

El miércoles emprendimos el regreso al Valle de Las Leñas, convencidos de que las excelentes truchas pescadas éran lo de menos, quizás solo una excusa. Sus almas habían capturado algo más impactante, más único, más sagrado, e irreverentemente bello...el valle hermoso cuando se pone blanco.END

Autor: Raúl Iturbe.

Protagonistas: Daniel y Ticiano Maniero, Federico Huajardo y Raúl Iturbe.

Fotografía: Raúl Iturbe

Relato y Edición: Jorge Aguilar Rech.

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