La escencia...

Consideramos al relato de una experiencia de pesca con mosca, como algo extremadamente sensorial. Desde lo visual y literario, cada salida de pesca se expresa libre de egoísmos, despojados de los espejismos de las recetas y con la permanente e inefable búsqueda de lo bueno, lo puro y perfecto.

La Boca del Chimehuin. Las hijas de Marcobecchio

En una mañana avanzada en horas, salíamos rumbo a la Boca legendaria. Haciendo sordos los consejos de Pablo Pérez que, desde Mendoza nos anticipaba una dificultad enorme en la pesca, dada por el escaso caudal y la alta selectividad en el pique.

Quizás ... lo mas importante era el hecho de estar ahí...

Mojaríamos plumas en las tierras del Bebe Anchorena, de Brooks...de Dónovan...

El rujido felino de viento del Lago Huechulaufquen, tocaba de fondo incesante. Nuestro paradero obligado... bajo el puente... donde cada rincón murmura historias, zuzurra en nuestra imaginación las grandes capturas y los grandes hombres.

Pasado el medio día, con el espíritu y lo vano satisfecho por un incomparable asado patagónico, comenzamos a armar las cañas Orvis y Sage, a estirar lineas, a calentar líderes.

Cruzamos el Puente y continuamos el camino turístico. Nos sorprendía no visualizar ninguna trucha en los pozónes típicos donde... en meses anteriores se distinguían los oscuros lomos desde el mirador.

Comenzamos la jornada en el Pozón Hondo. Mientras, Pablo Cortijo se ubicó mas arriba... en El Cajón.

Las cañas #5 llegaban a penas, con el viento en contra nos hacia difícil el Up Stream pretendido. La técnica... simplísima... lanzamiento inicial y técnico up stream, a la corriente principal, caña en alto, derivando el artificio y una vez que el mismo transpasa nuestra linea o posición mending ... quizás hasta un par de veces. Cuando la linea se despliega a causa de la deriva misma... traerla por el limite de la corriente secundaria y primaria, la cual estaba perfectamente dibujada la mosca cambia de de Wolly Buger Blanca a Micky Finn dio algunos resultados pequeños. Algunas Arco Iris que capturábamos con Pablo que no insitában al grito de victoria.

Paso a paso , con la mayor cautela fuimos bajando y pescado corredera por corredera...pozón por pozón. Esperando en vano el impacto de Marcobecchio, el gran pez.

En algunos sectores como La Curva dado el escaso caudal y lo lenta que corría el agua, probamos con Adams, con excelentes resultados en cantidad de capturas pero no en calidad...pequeñas... no superaban los 400 gramos de lucha y honor. Las ninfas de Hare Hear y Prince tuvieron una impecable función, sobre todo en las pequeñas correderas cercanas al Tronco...siendo constante el tamaño de las capturas.

Los pozones iban siendo trabajados por Pablo Cortijo y por mi con avidez, entusiasmo, esmerada técnica pero... parecía no alcanzar... tal vez no era suficiente. Pasaba el pozón mas esperado... el Marcobecchio, con la esperanza de la mordida que arqueara mi caña. Puente arriba nos observaba el guardaparque quien aseveraba horas antes, -Estaban muy pinchadas-. Pero lo que se mantenía intacto es la esperanza y el tesón.

Tome entonces la decición de pasar el puente. El cual parece ser una pantalla donde el escenario y el micro hábitat parece cambiar sensiblemente... apareciendo nuevos escenarios y oportunidades. La tarde estaba avanzada cuando mi linea de hundimiento fue cambiada por una de flote. Estire el líder a uno de 7 pies y afine tippet a 3x. La mágica hora penetraba entre luces pardas y sombras el Chimehuín. La brisa era mansa pero constante. Una Big Prince atada en alambre # 8 fue la elegida para mojar.

Al avanzar lentamente por las orillas del río abajo mi exitación aumentaba porque mejoraban sustancialmente y paso a paso los sectores.

En la vera contraria como Murphy manda las truchas medianas saltaban bajo las rastas de los Sauces.

Ingresando el crepúsculo ...me posiciono en la Garganta del Diablo....sigiloso...parado en una roca ... lanzando up stream... mending inmediato y la línea corre a deriva, en un instante la mordida e inmediata corrida , arqueo mi Caña violentamente y la emoción invadió mi garganta. Hasta ahora solo humedeciada por un Chivas Regal que en mi petaca se hacia cada vez más escazo. La pelea era muy interesante aunque sabia que no era el buscado y ausente . Tras unos minutos emocionantes y a esa altura solitarios tome mi Canon y capture a una Arco Iris saludable y fuerte... enojadísima por el engaño punzante que penetro en su boca. La captura acusaba unos 28 cm de brillante musculatura. Pesaba unos 700 gramos. La liberaba mientras encendía las luces de mi lite cup para emprender el retorno solitario. La oscuridad invadió el ambiente rápidamente...mientras cortaba mi mosca , guardaba la linea y desarmaba los tramos de mi vara.

En mi cabeza surgían las voces de la felicidad , mezclándose con la extraña sensacion de lo poco, de lo ausente, del añorado y legendario Marcobecchio quien ...esta vez como cientas, nos hizo atender por sus hijos y nietos. END

Autor: Jorge Aguilar Rech
Fotografía: Jorge Aguilar Rech

1 comentario:

Angus dijo...

en el ranking de truchas creo que se han olvidado de incluir la más combativa de todas y que la arco iris plateada...
Angus