La escencia...

Consideramos al relato de una experiencia de pesca con mosca, como algo extremadamente sensorial. Desde lo visual y literario, cada salida de pesca se expresa libre de egoísmos, despojados de los espejismos de las recetas y con la permanente e inefable búsqueda de lo bueno, lo puro y perfecto.

Devolviendo truchas sobrevivientes. El cambio de actitud.

La pesca con mosca es sin dudas, la practica de pesca, menos agresiva al medio ambiente, y al pez... por añadidura. Aunque jamas podamos coincidir con la opinión de alguna trucha. La defino como pesca ambientalista. 


Dentro de esta acción... desde la introducción del pescador al ambiente, pasando por la lectura del mismo, la elección del patrón, el equipo, la estrategia de engaño, la captura, la pelea o resistencia del animal y finalizando en la devolución o el sacrificio. Constituyéndose este ultimo acto, como el mas destacado.

Partiendo de un sacrificio piadoso, siempre acorde a los reglamentos, o una devolución científicamente ética y  eficiente. 

Desde la experiencia personal y algunas  cuantas lecturas referenciales al respecto,  resumo algunas sugerencias, para la devolución adecuada del pez, intentando asegurar su supervivencia.

Preparando el equipo para la devolución.

La devolución comienza desde la preparación del equipo.

La muerte en el anzuelo de la mosca, es uno de los factores relevantes, si hablamos del daño evidente al pez. Es decir el que se puede apreciar a simple vista y en forma inmediata en la estructura cartilaginosa u orgánica del pez. Es necesario y aconsejable en anzuelos grandes y en pequeños numerales. Dado que si bien... un anzuelo pequeño, con muerte sin aplastar podría ocasionar un daño leve,  si es tragado profundamente, la existencia de este gancho, dificultaría su extracción. Por ello es necesario su inhabilitar, independientemente del tamaño del mismo.


El copo, es uno de los elementos mas utilizados para la contención del pez. Pero, hay que tener en cuenta, fundamentalmente el material del mismo. Considero que los copos de red cordadas con algodón y los de malla plástica, son los mas adecuados. Pero los de red plástica anudada, son extremadamente abrasivos. El tamaño del mismo debe ser acorde al tamaño del pez. 





Un golpe contra el arco del copo corresponde a una descarga traumática a la fisiología del animal. También es muy útil y diría yo en términos de opinión personal, la utilización de guantes técnicos de poliamida y elastano. Los cuales debidamente embebidos en el agua del ambiente, se conforman como perfectas herramientas.  Si fuera posible, acorde a la situación de pesca, lo ideal seria no tocar al pez, pero eso seria solamente el el plano de lo ideal.


La vara, es otro factor importante y coherente a seleccionar. Ante una pesca que se pretenda orientada a la devolución y sobre vida del animal. Una caña con acción total y escaso numeral, prolongara la lucha o resistencia de una trucha grande. Pudiendo esto llegar a provocarle un golpe de ácido láctico y asegurando una muerte inminente. Deberíamos prever en lo posible, que la elección de la caña, sea acorde a las capturas promedio y relacionarlo con la mayor o menor, sensación de pesca que deseemos obtener.

Manejando al pez en la lucha.

Una vez engañada la trucha, comienza un etapa importante en el manejo del animal. El primer contacto indirecto y físico. Durante el cual, el mismo... ejerce una resistencia determinada, la que nos encanta llamarla...batalla. A esta etapa hay que perderle el temor a exigir a la vara, al leader y al tippet, con el objeto de no prolongar esta acción de pelea física, mas de lo necesario.  Esta exigencia, no debería malacatear, arrastrar o barrenar al pez sino, con una mínima pericia cansarlo y confundirlo para limitar la lucha.



Una de las técnicas que utilizo, es la de manejar el ángulo de la resistencia y cambiando la dirección vectorial de la linea de escape del animal. Estas acciones, provocan un mínimo desgaste  de energía y el cambio de vector, una desorientación del pez, lo que da por ganada la batalla en escasos segundos. Dando como resultado, la devolución de la trucha con energía de reserva.


Cuando tenemos al pez dominado, consideremos que la grava, las piedras o la tierra, no es el lugar óptimo para manejar a la trucha. Todos estos elementos, degradan y lastiman la capa de mucus del cuerpo y ojos. Esto, se constituye como un  inminente ingreso de gérmenes y bacterias nocivas para su salud.


Una de las mejores actitudes, es mantener el pez en el agua y a lo mucho, si fuera necesario apoyarlo en su vientre en un fondo arenoso o vegetado y suave. Se puede manejar la ansiedad del pez, cubriendo la cabeza del mismo con la mano totalmente húmeda.

Cuando tomamos al animal, jamas deberíamos tomarlo de la zona de sus órganos. Consideremos que se halla en un ambiente, donde la presión atmosférica en totalmente distinta. La presión a la que sometemos al animal cuando lo sacamos del agua es enorme. Se puede considerar que un a trucha de 500 gramos dentro del agua, fuera de ella pesara 1 kilogramo. Esto  suma una gran presión sobre a sus órganos internos provocandole enormes daños.

Lo mas adecuado, seria ejercer presión de agarre en la zona caudal y conteniéndolo sobre los laterales en el agua. 




Las manos secas remueven el mucus también. Deberíamos sumergir las manos en el agua, como un acto reflejo, antes del contacto con el pez. 

Sacando la mosca del pez.

La mosca debería ser atada sobre un anzuelo biodegradable. Cuando se puede extraer fácilmente dado que se ha clavado en la boca, el daño es menor. Pero esto responde a estar atento a la clavada y accionar rápidamente el sistema de la misma. Muchas veces, esto no ocurre así y la mosca es tragada. En estos casos es mejor cortar la mosca y dejara. Lo mas probable es que la expulse o se degrade. 

Sacando la foto.

La foto, en los tiempos que corren ha reemplazado a la muerte. Sirve como literal testimonio para algunos, para otros es el trofeo y para algunos solamente una expresión de belleza. 

Pero si la intención es causar el menor daño, deben tenerse en cuenta algunas pautas. Las agallas del pez son marcadamente eficientes para obtener oxígeno, pero las delicadas membranas que extraen las moléculas de ese oxígeno dependen de su flotabilidad para mantener las superficies colectoras expuestas. Fuera del agua colapsan y se inutilizan. Esto nos lleva a lo obvio... el pez no puede respirar fuera del agua. 

Es fácil sobre estimar la capacidad del pez de mantenerse sin respirar. El hecho es, que el pez no puede aguantar la respiración porque no tiene pulmones. Está sin aire tan pronto se saca del agua. Sume a esto que su metabolismo está aceleradísimo porque ha estado peleando por su vida.



Mientras preparamos esa foto, él pez, está muriendo. Nunca mantenga su cabeza fuera del agua por más de diez segundos. Y brindarle al pez unos  30 segundos más en el agua, antes de soltarlo nuevamente.

Otro aspecto es el daño provocado en su vejiga natatoria. La cual, sufre una descompensacion, al despegar  al  pez del agua. Las fotos deberían ser sacadas sobre el hilo del agua o bajo del mismo.

Devolviéndolo.



Existen comentarios, sobre el uso de Coca Cola, Sprite o alguna gaseosa con bajo contenido de ácido cítrico, para la limpieza de una herida y coagulación de la misma en un pez que sangra. El primer efecto es real.  El azúcar, ácidos fosfóricos y los carbonatos, concentrados en la gaseosa, corta inmediatamente el sangrado por una simple contracción de capilares siendo a la vez bactericida. 

Pero los nocivisimos componentes anexos de la gaseosa y los efectos colaterales de los mismos elementos coagulantes,  entre ellos el E-150 b o caramelo sulfito amónico, E-21 o benzonato sódico, es altamente toxico para el uso en peces (fuente Wilhelmsen, directiva 91/155/CEE y Michael Stephan, Química que envenena), el ácido fosfórico, rompe con el equilibrio del PH del mucus del animal, el cual... junto al  ácido ortofosfórico que llega al tejido mucoso del pez, constituyen un cóctel corrosivo. Provocandole una lesión a niveles internos y externos de carácter letal.  Si bien limpia inmediatamente, que pierde la barrera antibacterial del mucus, que lo hace vulnerable en el agua.  El uso de este tipo de sustancias es no es recomendable ni necesaria. Un sangrado en el animal, debería tratarse con criterio veterinario, científico y ético. Utilizando primariamente alcohol iodado, como lo aconseja el Dr. Stoskof en 1993 y D. Holmberg del Colegio de Veterinarios de Ontario, Universidad de  Guelph, de  el el Informe para Salud Animal de la Sociedad Americana de Pesca. Pero seria extremadamente dificultoso y poco practico llevar en nuestro chaleco, un kit de primeros auxilios veterinarios. 




Optando al menos en mi caso, la opción de limpiar con el máximo cuidado con el agua de sector que se halle mas limpia y dejar que el pez merme el sangrado. Devolverlo sangrando es exponerlo al fin a una muerte por ataque o canibalismo.

La recuperación. 

Siempre se  debe revivir un pez antes de devolverlo, especialmente luego de una larga pelea. Sostenerlo firmemente de la cola, es un método muy adecuado. Debemos ubicarlo, en un corriente con abundante en oxígeno. 

Es ideal no forzar el ingreso de agua. Los movimientos de vaivén no son favorables a la recuperación dinámica y nerviosa del animal el cual debe recuperar parámetros de equilibrio y presión. Por ello... es recomendable posicionarlo mirando aguas arriba y que sus agallas se recuperen naturalmente, en un área de corriente leve. 

El pez se ira, cuando esté listo. Debemos mantenernos quietos... para no despertar su instinto de escape. Si nada unos pocos metros y rota sobre su costado, nos indica que precisa mas tiempo. Podemos tardar unos minutos en recuperar el biorritmo del pez. 

Puedo agregar que queda a criterio personal... que hacer con un pez herido de gravedad, con un ataque severo de ácido láctico o con colapso de su vejiga natatoria. Prefiero... apostar al ciclo de la vida en el ambiente y no en un plato de comida. END



Autor: Jorge Aguilar Rech.
Fotografía: PEIXOTO & AGUILAR RECH outdoor filmmakers.
Edición: Pablo Aguilar
BROWN TROUT ARGENTINA.
Copyright 2014
Todos los derechos reservados.



Los destellos del Salado.

Cuando los astros se alinean. Todo el mundo, se acomoda en perfecta conjunción,  para dar a luz... una salida de pesca perfecta. Esas experiencias que parecen selladas de ante mano en nuestro destino. 


Eran las 23:00 pm de un día de marzo... por los que terminan el mes. Cuando el llamado telefónico de Diego, me anticipaba el fenómeno astronómico. Para sumarse a la aventura cósmica, nuestro celebre genio tecnológico Federico Distefano, de DC accesorios, se sumaba.

Siete horas mas tarde, estábamos encandilados por el despunte del sol en la Ruta 40, rumbo al prometedor sur de Mendoza. La madrugada, la trasnochada y el cansancio, me acunaron durante unas horas de viaje, dejandome dormido y en manos del conductor designado, hasta llagar al Valle de Las Leñas. Reconozco... que el asiento trasero fue el destierro justo para los pésimos co pilotos. 

Ya en el Valle, nos desperazabamos del entumecimiento del viaje, bajo un cielo diáfano y claro. Pintado cuadro andino, donde el aire puro, te inunda cada célula del cuerpo hasta dolerte. Minutos mas tarde , nos acercamos al sector de la juntura del Arroyo Desecho y El Leñas. Descubrimos aquí... que el maridaje, hacia un río perfecto. El Salado estaba en su mejor día, en su estructura, temperatura y claridad. Una de las principales características de este velo acuoso, es su cantidad de materia disuelta y poca transparencia, pero este día... era especial.

Desde este momento bajamos,  unos cientos de metros, hasta la zona de La Arenera. Pretendiendo pescarla desde acá hasta la juntura del Desecho e ir ascendiendo. 

En La Arenera, descubrimos la nociva intervención del humano en la naturaleza. Millares de millares de metros cúbicos de rodados, movidos a merced de una necesidad, pero a costa de convertir a ese tramo del río, en un mero canal. Desoyendo las leyes, las reglas y el control, algunos personajes cometen estos crímenes ambientales. Los que siempre... son impunes. 
Los margenes, lechos y cursos  de los ríos deberían ser intocables. Este sector, es un planchon de unos trescientos metros de ribera, donde es inevitable apresurar el vadeo, hasta las primeras formaciones sinceras del río.



Una vez aquí, comenzamos a pescar... siempre río arriba, agazapados e invisibles. Intentando ser in notos, silentes e incoloros. 

Los primeros lanzamientos, a las formaciones principales, nos iban anticipando, una jornada espectacular. El río, saturado de carga orgánica, a cada paso , nos mostraba el caldero de sus secretos. Vegas enormemente verdes, fondos oscuros, hedores sulfurosos, termas, aguas tibias y cortaderas. Interrumpido por infinitos pedregales, de rodados de granito, toscas volcánicas y fósiles. Eran el paisaje propuesto. 



Estas vegas... esta sal, tal vez sean las lagrimas del mar, ausente desde millones de años, que dejara sus hijos Amonites inmortalizados en piedra.  Para nosotros... eran tesoros extra, que nos regalaba la Pacha Mama. Improntas de seres de mas de 250 millones de años entre las cortaderas, el río y nuestras truchas.  Con algunas huellas del pasado... nos soñábamos peinando nubes.

Los destellos del Salado from BROWNTROUTARGENTINA Fly fishing on Vimeo.

El poder sensorial de esta experiencia...es profundo he intenso. Disfrutando de cada instante, de cada estimulo natural de cada minúsculo cambio. Ahí... y solo ahí, junto al río, me siento en plena armonía




Metros adelante, las truchas nos sorprenderían. Enormes runs cayendo flanqueados a profundos pozones, guardaban fornidas truchas. Las que se dejaban dominar por la latitud, mas que la longitud. Gordas... y muy combativas. 

Lo importante ante la pesca era el factor de imperceptivilidad. Un solo ruido fuera de la frecuencia habitual del animal, y se reprimía toda actividad y se ocultaba. Cuando la primera condición se cumplía, todos los acercamientos... eran fructíferos. 

Recuerdo, estar sobre el final de una corredera de muy poca profundidad, la que profusamente tomaba una curva y caía hacia el cauce principal de río.


Me posiciono pegado al agua y como a unos seis metros. Intento adherirme a las rocas secas para no provocar desprendimiento de material orgánico del fondo. Lanzo y apenas toca el agua, mi Pheasant Tail en anzuelo # 14 es atacada por una vigorosa y fornida Arco Iris. La que en el ataque toma cascada arriba y prácticamente sale del agua. Segundos mas tarde, se liberaba del engaño y era devuelta.



Metros mas adelante Diego, trabajaba arduamente, el Pozo del Ternero. Ya lo habíamos intentado desde abajo, desde arriba y ahora, lo estaba tomando, a puro ímpetu y coraje, aguas abajo. Sabíamos que en su lecho, había una Arco. Lanza aguas arriba, y a deriva natural profundiza, en dramático desprendimiento,  la ninfa de Tricoptera Negra en alambre Tiemco 200 RBL, y profundiza. Decenas de presentaciones, terminan en detornar el pique, premiando la indómita persistencia.


La tenia entre sus manos, con el máximo de los cuidados. Una explosión de energía, le ganaba libertad. Vivas... retornaba al cobijo verde oscuro del pozo

La alegría era inevitable. Los festejos por la trucha engañada y devuelta se estrechaban en una fraterno abrazo. 

Seguíamos subiendo el Salado, encandilados por los destellos del agua y el sol, que nos hacían soñar con mas Arco Iris. A metros divisábamos la juntura del Leñas y el Desecho.  La temperatura se ponía seria, mas allá del sol presente, pero mudo de grados. 

Pero como profanadores, inescrupulosos... le entrabamos con ansias, moscas, varas y badeos, al hermano Desecho. Donde las sutiles tomadas, nos darían lecciones de instinto. Decenas de truchas tomaron los engaños. Solo por pura persistencia y corrección de los detalles, unas tantas quedaron en nuestras manos. Y siempre... por ese inexplicable fenómeno físico, digno de Murphy... las que se iban eran enormes.

Hipnotizados, subíamos el vientre mismo del arroyo, con pozos y estructuras perfectas. En cada una de ellas, encontrábamos una trucha especial, única y distinta. Eran devueltas como sagradas, prometiendo a valle hogar de la Pacha Mama, seguir buscando el próximo destello. END


Autor: Jorge Aguilar Rech.
Fotografía: Peixoto & Aguilar Rech Outdoor Filmmakers.
Video: Cortos de Peixoto & Aguilar Rech Outdoor Filmmakers.
Espacial agradecimiento a Federico Distefano de DC accesorios.
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Captura y devolución. Fotografía y muerte.

Crónica de una muerte anunciada...

Siglo veinte cambalache, dijo el poeta. Y lo que va del veintiuno, ignoro como lo recordaremos.
El -sólo me interesa la pesca con mosca,  su futuro y el juego...- se ha transformado en la más grande hipocresía.

Las redes sociales, tan en boga en la actualidad, con su intrascendente ME GUSTA , NO ME GUSTA, convierte la vulgaridad y la ignorancia, en algo meritorio.

Tenemos cientos y miles de seguidores, cuyos  emoticones  aprueban la foto de un pez condenado a muerte. Eso sí... registrados por una cámara, uno de los tantos testimonios de la ignorancia.

Un pez capturado, no vive por mis deseos. Lo hará, por cómo será tratado en este juego que llamo pescar.

Nunca, un pez debiera ser separado del agua, de su medio. Le dará el oxigeno que necesita para vivir. La naturaleza... no le concede el tiempo de la pose, el tiempo de acomodar el equipo, probar la sonrisa más adecuada para su trascendente legión de seguidores.

Lo levantaremos fuera del agua, presionando sus zonas vitales, miren las manos del famoso, presionan las  branquias, corazón e hígado.  Exactamente sobre su aleta pectoral, de ser muy grande y pesado, su cabeza le obligará al reforzar la presión sobre la zona y que importa; él volverá al río. Así lo indica el reglamento. Solo que para morir. No se preocupen... otros vecinos se ocuparan de sus restos y nunca veremos el testimonio de nuestra hipocresía.

Los pescadores veteranos, ya no me importan. Alguna vez supe escribir:  -no me interesan los viejos (lo soy) que pregonan el conservacionismo demasiado tarde, si... los niños. La naturaleza hoy, no nos permitiría mayor destrucción.



Usemos este maravilloso  recurso, para cambiar hábitos nefastos, en el menor tiempo posible. La posibilidad de la informática, su celeridad y llegada, nos permitirá evitar daños mayores .

La pesca de peces silvestres será finita, al menos... tratemos de proyectarla el mayor tiempo posible.

Ya a esta altura, y aquellos que me hubiesen leído, saben que no soy ajeno a estas irregularidades, cometí desde la ignorancia todos los errores que subrayo, pero es mi intensión ayudar a generar un cambio.



Basta de estúpidas fotos con peces fuera  al río, levantados con tanta torpeza que la misma cámara que destacará al famoso dará testimonio. No seamos hipócritas, devolver al agua un pez en estas condiciones, es condenarlo a morir.

Poco me importa dónde el pescador  estrella exhibirá con idéntico esfuerzo su caña de bambú, su costoso grafito, el perfil del reel adecuado para reconocer su prestigiosa marca . Serán parte de la decoración a su testimonio de estupidez .




El día que seamos capaces de reconocer, todo esto como un error, empezaremos  a descalificar todo lo publicado, ajeno al respeto a la vida de nuestros peces. Pasaran  de ser los  simples  giles  fotogénicos, con muchos ME GUSTA  a un pescador con mosca en serio, consciente de su responsabilidad .

Si somos capaces de tener miles de seguidores, es hora de aprovechar semejante recurso para dejar de ser unos hipócritas, algo así como disfrazarnos de éticos y ser simplemente unos mediocres.


Patagonia, década del  cincuenta, estos pescadores murieron muchos años más tarde, las truchas murieron  ese día.  Cambió la moda, avanzó la tecnología , descubrimos la Captura y Devolución, pero como pescadores seguimos siendo primitivos.



Autor: Dario Pedemonte
Fotografía: Jorge Aguilar Rech, Dario Pedemonte,Diego Colussi, David Reyes de la AGRUPACIÓN de PESCADORES con Mosca de RÍO TERCERO y Leandro Marino.
Edición: Jorge Aguilar Rech.

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